Descripción del Proyecto

Dirección creativa.
Tarruella Trenchs

Responsable proyecto.
Olga Pajares

Colaboradores.
Adriana Camps

Superficie.
140 m2

Cliente.
Grupo Saona

Fotografía.
Meritxell Arjalaguer

 

Memoria del proyecto

(+)

El nuevo restaurante Tagomago para el grupo Saona se ubica en el barrio de Salamanca de Madrid, por esto, el encargo consistía en crear un espacio urbano, cosmopolita y con un punto más sofisticado que sus anteriores locales, donde también se diera mucho protagonismo a la coctelería. Todo ello, sin perder la esencia Mediterránea tan característica  los restaurantes del grupo y manteniendo una atmósfera muy cálida.

La esencia del proyecto se basa en el uso de materiales nobles y cálidos pero trabajados en formas volumétricas muy escultóricas que sofistican el resultado y evocan a espacios mediterráneos tan característicos de los años 70.

El espacio se organiza en varios ambientes para aportar distintas experiencias al cliente: una zona lounge más relajada cerca de la entrada, una zona de barra para dar más presencia a las copas, una zona de bancos con mesas en fachada y mesas centrales o comunitarias en el interior.

Para dar continuidad y amplitud al espacio y poder también resaltar los elementos más singulares del proyecto, se unifican los revestimientos: pavimento continúo de cemento oscuro donde se colocan alfombras para delimitar las mesas exentas, paredes pintadas a la cal en un tono cálido y techo acústico tapizado de fibras naturales. El mobiliario de madera y tapizado aportan la calidez al local necesaria.

El diseño de los elementos más destacados del espacio se ha creado siguiendo las directrices del cliente, pensando en suavizar las formas y sofisticar el ambiente.

La barra central se ha trabajado de una manera escultórica con volúmenes de madera maciza adoptando un papel protagonista en el espacio.

Detrás de esta, se ha creado un paramento en yeso que recorre el tras barra y llega hasta el final del local, jugando con el lleno-vacío de hornacinas  de cantos redondeados que resaltan este fondo retro-iluminado  a la vez que permiten integrar la bodega, la exposición de producto y almacenaje de vajilla y los diferentes elementos necesarios para el servicio.

En la pared lateral, quedan enmarcados unos elementos de lamas que son una reinterpretación de la celosía mediterránea, fabricados en madera lacada con detalles en dorado, flotando sobre un fondo de color azul oscuro que se desplaza de manera intencionada.

Las ventanas donde se apoyan las mesas con bancos que dan a fachada se convierten en escaparates donde situaremos una composición de elementos cerámicos visibles desde el exterior.