Residencia IK, la Moraleja.

Descripción del Proyecto

Dirección creativa.
Ricard Trenchs

Responsable proyecto.
Mariona Guàrdia

Colaboradores.
Adriana Camps

 

 

Fotografía.
Manolo Yllera

Estilismo.
Amaya de Toledo

Memoria del proyecto

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Proyecto residencial en Madrid que nace de la voluntad de crear un refugio mediterráneo dentro de la ciudad.

Nuestros clientes buscaban un espacio para vivir con sus dos hijos más conectado con la naturaleza a las afueras de Madrid.

Su sensibilidad y buen gusto fueron determinantes en la elección de una casa muy singular: una pieza ubicada en la Moraleja y diseñada en 1982 por el arquitecto egipcio Samir Youssef, discípulo de Oscar Niemeyer.

Esta residencia tiene ciertas reminiscencias del mediterráneo, arquitectura que tanto los clientes como el estudio admiran y han tomado como referencia. Por esto motivo se decide conjuntamente que el proyecto refuerce estos valores de la arquitectura balear y evoque esta sensación de paz y bienestar.

Ya des de la primera visita descubrimos un gran porche orientado a sur con cubierta inclinada y con 5 grandes arcos de medio punto que nacían des del suelo. Esta arquitectura nos enamoró e hizo que toda la intervención girara alrededor de esta imagen tan romántica.

El uso de arcos estaba muy presente en toda la vivienda y nosotros quisimos potenciar estas preexistencias de una manera muy respetuosa abriendo la casa al jardín y la luz.

También nos sorprendió des del primer día la gran chimenea que presidía el doble espacio del salón. Este elemento escultórico que articula esta estancia está formado por una doble curvatura y se convierte en la pieza angular de todo el proyecto. Basándonos en sus formas creamos un juego espacial de otros dos volúmenes curvos como la pasarela del doble espacio y la escalera que baja a la bodega.

Para diseñar esta casa se usaron materiales naturales y nobles buscando crear una atmosfera natural y envolvente con tonos cálidos y neutros, pero sin destacar para poder potenciar la arquitectura y los juegos de la luz natural.

Para conseguir esta neutralidad y nobleza en los materiales propusimos el mármol perlado en pavimentos de las áreas de día y tarima natural de roble en el resto de estancias para dar calidez.

Las paredes de todas las estancias se hicieron con estuco de cal para aportar esta naturalidad tan mediterránea y los baños se diseñaron utilizando la piedra caliza de Campaspero, propuesta por los clientes porque los acompañaba en su residencia anterior. Esta piedra de tonos suaves y gran belleza combinaba perfectamente con los otros materiales elegidos.

Junto la madera de roble europeo también decoramos con fibras naturales como el yute, lino y algodón presentes tanto en armarios como en alfombras, telas o cortinas.

A diferencia de los materiales arquitectónicos más tranquilos y neutros que evocan al mediterráneo, las piezas de mobiliario y decoración fueron intencionadamente elegidas para provocar un contraste consiguiendo así esta dualidad entre lo rústico y lo urbano.

En esta casa encontraremos grandes clásicos del diseño en mobiliario e iluminación combinados con muebles rústicos o de anticuarios.

El arte también juega un papel muy importante en el desarrollo del proyecto. Nuestros clientes son unos grandes amantes del arte y se ha tenido especial cuidado en la elección de la ubicación de cada pieza; por ejemplo, la escultura Vertical dislocado en 3 tiempos de Rafael Barrios que corona la perspectiva del salón principal aportando mucha fuerza y color.

También destaca el cuadro Relief Man de Stephan Balkenhol que rompe el ritmo de la librería principal, entre otras muchas obras que podemos encontrar en toda la residencia.