Concepto-Helios Almuñecar.
Descripción de Proyecto
Dirección creativa.
Ricard Trenchs
Responsable proyecto.
Wenceslao Calero
Memoria del proyecto
(+)Helios Hotels es una cadena estrechamente vinculada a la costa mediterránea española. Sus grandes hoteles, nacidos en buena medida durante el desarrollo turístico de los años 70, forman parte de una arquitectura vacacional reconocible que hoy afronta una nueva etapa de transformación. La cadena redefine su posicionamiento poniendo el foco en el bienestar, el deporte y el slow tourism, buscando ofrecer una experiencia más pausada y conectada con cada destino.
Después de la intervención realizada por Trenchs Studio en Helios Mallorca, esta evolución continúa en Helios Costa Tropical, en Almuñécar, con la renovación del salón y el bar de la planta baja, junto con el bar y la terraza exterior.
En este caso, el proyecto parte de una condición especialmente significativa: la arquitectura del propio hotel. Su marcada geometría y su carácter de arquitectura turística mediterránea se entienden no como algo que transformar u ocultar, sino como parte de una identidad que merece ser recuperada y puesta en valor.
La propuesta establece así un diálogo entre la nueva filosofía de Helios Hotels y la memoria del edificio. Una cierta esencia de los hoteles mediterráneos de los años 60 y 70 permanece presente, pero lo hace de manera sutil y renovada. No se busca reproducir literalmente una estética vintage, sino recuperar su naturalidad y esa forma despreocupada de vivir los espacios junto al mar, reinterpretándolas desde una sensibilidad contemporánea.
El Mediterráneo se convierte en el hilo conductor del proyecto. La arquitectura se abre al paisaje y el mar permanece presente a lo largo de todo el recorrido. Maderas cálidas, cerámica, superficies minerales, metal y pequeños acentos de color construyen una atmósfera serena y atemporal, donde materialidad y luz buscan reforzar esa relación constante con el entorno.
En el interior, la intervención respeta y acompaña la arquitectura existente. El nuevo techo de lamas refuerza su geometría y establece un ritmo continuo sobre el salón, mientras la gran barra conserva su singular trazado y se convierte en una de las piezas protagonistas. La madera de su frente dialoga con las superficies pétreas y con un gran copero suspendido de acero y vidrio, concebido casi como una pieza escultórica.
El café adquiere aquí una presencia especial. Uno de los extremos de la barra se dedica específicamente a su preparación, convirtiéndolo en un pequeño ritual visible y reconocible dentro del salón. Más que un servicio complementario, el café forma parte de la manera de habitar este espacio a lo largo del día y refuerza su carácter social y relajado. El propio concepto del proyecto lo sitúa como uno de los protagonistas del espacio.
A su alrededor, el gran salón se fragmenta en diferentes maneras de estar. Grandes bancos tapizados, mesas de distintas alturas, butacas y piezas de carácter más informal generan una sucesión de ambientes que permiten utilizar el espacio de formas diferentes a lo largo del día. La mezcla deliberada de mobiliario, materiales y texturas introduce ese punto ligeramente nostálgico y vivido, alejándose de una imagen hotelera excesivamente homogénea. La vegetación, integrada en distintos puntos, acerca además el paisaje al interior.
Esta variedad permite que un espacio de grandes dimensiones se perciba de una manera más doméstica y cercana. Cada zona adquiere su propio carácter sin perder la continuidad del conjunto, favoreciendo tanto los momentos de encuentro como otros más tranquilos y contemplativos.
La transición hacia la terraza se produce de forma natural. El interior se abre al exterior y la terraza se convierte en una prolongación del propio salón, recuperando esa relación directa entre arquitectura, clima y vida al aire libre tan característica de los hoteles mediterráneos.
En el exterior, una segunda barra y diferentes agrupaciones de mobiliario generan situaciones diversas, desde mesas de restauración hasta zonas más relajadas. Jardineras integradas y elementos de lamas aportan vegetación e intimidad sin aislar el espacio de su entorno. La terraza se convierte así en un nuevo lugar desde el que vivir el hotel, siempre en relación con la luz, el clima y el paisaje de Almuñécar.
Helios Costa Tropical continúa el proceso de renovación de la cadena desde una mirada específica al lugar. Un proyecto que no pretende borrar el pasado del hotel, sino actualizarlo: poniendo en valor su arquitectura, reinterpretando con sutileza la esencia de los grandes hoteles mediterráneos y construyendo, desde ella, una nueva forma de disfrutar del tiempo junto al mar.